Especialización por sector
Diseño web para
restaurantes y hostelería
Webs de restaurante con la carta legible en el móvil, las reservas funcionando y los horarios cuadrando con Google. Que es, por este orden, lo único que busca quien entra.
Pedir presupuesto →La web de un restaurante tiene tres trabajos y ninguno es lucirse: enseñar la carta, permitir reservar y decir a qué hora se abre. El 90 % de las visitas llegan desde un móvil, muchas desde la calle y a diez minutos de decidir dónde comer. Todo lo que no sea eso estorba.
El error que se repite en el sector es la carta en PDF. Obliga a hacer zoom, tarda en abrirse con datos móviles, Google no lee su contenido y cambiar el precio de un plato exige volver a maquetar el documento. Una carta en HTML se lee de un vistazo, se posiciona por los platos que sirves y se actualiza en un minuto.
Y luego está la coherencia con Google. Si los horarios de la web y los de la ficha de Google no coinciden, el cliente se planta en la puerta con el local cerrado — y esa reseña de una estrella cuesta más que la web.
La realidad del sector
Lo que falla en la web típica
Qué construimos
Lo que la web de un restaurante tiene que resolver
Carta en HTML, no en PDF
Legible sin hacer zoom, con alérgenos, y con los nombres de los platos en texto para que Google los lea. "Arroz meloso de bogavante" es una búsqueda; una imagen dentro de un PDF no lo es.
Reserva en dos toques
Integrada con lo que ya uses o con formulario y aviso al móvil. Sin registro, sin contraseña, sin diez campos.
Horarios sincronizados con la ficha de Google
Los mismos datos en los dos sitios, festivos incluidos. Es lo que evita el viaje en balde y la reseña que va detrás.
Fotografía real del local y de los platos
Se nota a la primera cuál es de banco de imágenes. Si hace falta, te decimos exactamente qué fotos hacer y con qué luz.
Menú del día que puedas cambiar tú
O que cambiemos nosotros dentro de la cuota mensual, sin coste por cada modificación y sin esperar.
Posicionamiento
Cómo llega el cliente de un restaurante
Por tipo de cocina y barrio — "arrocería Triana", "restaurante para cenar en el centro de Málaga" — y por nombre propio cuando alguien se lo ha recomendado. La primera búsqueda la gana casi siempre el mapa, así que la ficha de Google y la web tienen que trabajar juntas: la ficha capta el clic y la web cierra la reserva. La segunda la ganas tú si tu web aparece por encima de los agregadores.
Trabajo del sector
Cómo lo planteamos
Estas piezas son maquetas propias, no encargos de cliente. Las decimos como lo que son: sirven para enseñar el criterio con el que abordamos el sector.
¿Puedo cambiar yo el menú del día?
Sí, o nos escribes y lo cambiamos nosotros: entra en los 47 €/mes, sin coste por cambio. La mayoría de nuestros clientes prefieren mandar un mensaje y olvidarse.
¿Se integra con el sistema de reservas que ya uso?
Sí. Si ya trabajas con una plataforma de reservas, la integramos. Si no usas ninguna, montamos un formulario que te avisa al móvil, que para un local mediano suele ser suficiente y no tiene cuota.
¿Y si trabajo sobre todo con Instagram?
Instagram enseña el sitio, pero no sale en Google cuando alguien busca dónde comer, no sostiene los horarios y no es tuyo. La web es la que capta al que no te sigue todavía. Las dos cosas se complementan, no se sustituyen.
¿Hace falta carta en inglés?
Depende de la zona. En centro histórico, costa o cerca de un hotel, sí, y compensa desde el primer mes. Se resuelve dentro del proyecto, no como un añadido.
¿Tienes un restaurante?
Hablemos de tu web
Primera consulta gratuita y sin compromiso. Nos cuentas cómo trabajas y te decimos qué haríamos, con precio y plazo cerrados.
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